jueves, 23 de octubre de 2008

El sucio entre las teclas son como piel muerta



Nunca he entendido como alguien no puede limpiar algo que ve y usa todos los días, no lo entiendo... perdón V no es personal...


Antes


Después


Antes


Después
Leyendo sobre el tema que hable antes, y poniéndome a pensar en por qué seré así, no encontre nada muy relevante que podría ayudar, trate de recordar experiencias de mi infancia, adolescencia y otros..., y lo único que pude recordar (cosa que no se porque me cuesta mucho) me di cuenta que lo que más recuerdo de mis pasados, es la etapa donde mis papas tuvieron un accidente casi mortal y mis hermanos y yo nos tuvimos que hacer cargo de la casa, yo por ser tan pequeña no tenia tantas responsabilidades pero como tampoco tenia mucho que hacer ya q mis hermanos estaban en una etapa muy difîcil ya que estudiaban y aparte se tenian que encargar de mis cosas, como el colegio, el flamenco, las clases de matematicas, etc, y aparte de que ellos si sabían la gravedad del asunto de mis papas, yo estaba tooodo el día en mi casa, y lo que hacía mucho era limpiar la casa ya q todo estaba siempre muy sucio, y recuerdo clarito que una vez mi hermano entro en crisis y llamo a una amiga de él para que lo ayudara con todo lo de la casa (el estudiaba diseño) y mi hermana era una adolescente en pleno, bueno recuerdo que esta amiga abrió la nevera y boto todo lo que estaba malo, entre esas cosas un arroz que llevaba como 2 semanas en la nevera y para mi ese olor y ese aspecto no se me ha borrado de la cabeza y le dije a mi hermano que más nunca eso iba a pasar y desde entonces prácticamente ni guardo sobras en la nevera, le agarre una repulsión total a eso; no sé si esto haya afectado mi conducta con la limpieza. Entre otras de esas cosas que recuerdo y todavía vivo, es ver a mi papá limpiando y puliendo sus relojes y zapatos, es igual a mí, lo disfruta demasiado, y no soporta cada vez que ve el reloj de mi mamá, ella no es muy cuidadosa con esas cosas, dice que las cosas viven para uno no uno para las cosas, es verdad pero para mi papá y para mí es igual pero nos gusta qe todo parezca nuevo... y limpio.

sábado, 11 de octubre de 2008


Queriendo enfocar mi proyecto en algo que me caracterizara hable con personas cercanas a mí, y llegue a la conclusión que tengo un problema con la limpieza y el orden, entonces en vez de cambiarlo, ya que para mí no es problema, por ahora, me puse a investigar y vi que ese maniatiquismo es un síndrome conocido, se llama síndrome del ama de casa, éstas son algunas cosas que encontré por ahí:
El siguiente es un artículo de un psicólogo explicando de que trata la enfermedad:

Dan terapia psicológica a maniáticas de la limpieza
V. Garzón. 03.02.2005

Tres de cada 100 mujeres sufren el síndrome del ama de casa, una obsesión que puede llegar a destrozar la pareja
Lola instaló un infiernillo en el garaje y obligó a su marido y a sus hijos a hacer vida allí para que no ensuciaran la casa, sólo les dejaba entrar para dormir. El nombre es ficticio, pero el caso es real y sirve para ilustrar el síndrome del ama de casa, un trastorno psicológico.

La afectada limpia y ordena una y otra vez para sentirse en paz, pero cualquier atisbo de suciedad o desorden la desequilibra. Sin percatarse, va dedicando más y más tiempo a la casa y termina asociando las tareas domésticas a una fuerte angustia.

El síndrome del ama de casa es frecuente en mujeres maduras, pero nadie está a salvo, ni los hombres, que se obsesionan con ordenar las corbatas, las camisas...

Son más vulnerables las féminas que sufren ansiedad y las hijas de afectadas porque reproducen el comportamiento materno, según Ferrán Martínez, del Instituto Superior de Estudios Psicológicos de Castellón. Los familiares, añade, acaban haciéndoles el vacío y, en casos extremos, la pareja se rompe.

La mujer no suele saberse enferma, de hecho sólo el 0,5% acude al psicólogo y lo hace de la mano de su esposo o hijos. La terapia es larga y la paciente debe anotar sus pensamientos negativos en un diario. Con las sesiones, la mujer aprende a espaciar las tareas y alternarlas con ejercicios relajantes.

0,5% de las afectadas con este trastorno pide ayuda al psicólogo. La mayoría no se considera enferma.


El siguiente es un artículo de un psicólogo explicando de que trata la enfermedad:


El síndrome del ama de casa

La obsesión por la limpieza y el orden, también denominada síndrome del ama de casa, es un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) que se materializa en el desarrollo de un conjunto de rituales y manías a la hora de hacer la limpieza o llevar a cabo las distintas tareas del hogar, acciones que son realizadas, por lo tanto, de un modo repetitivo en extremo.

Muchas amas de casa terminan por desarrollar este trastorno sin darse cuenta. Poco a poco, comienzan a dedicar cada vez más tiempo a la limpieza y todo lo que se relaciona con este aspecto les provoca un sentimiento de fuerte angustia y malestar. Estas sensaciones les llevan a limpiar y ordenar nueva y sucesivamente, porque con ello creen poder paliar el estado nervioso en que se encuentran inmersas. Con la materialización de esta acción repetitiva, consiguen un sentimiento de tranquilidad, pero solamente de carácter momentáneo, ya que, inmediatamente, cualquier atisbo de desorden o suciedad vuelve a ocasionarles la misma sensación experimentada momentos atrás.

Un proceso de estas características convierte a estas personas en esclavas de la limpieza y el orden. De modo paralelo y progresivo, los familiares se ven involucrados en el problema, viéndose afectada la convivencia en el entorno más próximo. En este sentido, es muy habitual que las personas afectadas acaben transformando sus casas en auténticos museos, con la inmediata consecuencia de que los miembros de la familia terminan por circunscribir sus actividades cotidianas a espacios como el garaje, ante la inquietud que suscita el uso de lugares más habituales, como la cocina o el comedor. Todo ello acaba deteriorando las relaciones familiares, llegándose a producir casos de familiares que evitan estar en la casa o que, incluso, llegan a abandonarla.

Las personas afectadas por un trastorno obsesivo-compulsivo presentan las siguientes características:

- Persistencia de pensamientos repetitivos y de preocupaciones que llevan ímplicitas sensaciones de inquietud y angustia, derivadas a su vez de las consecuencias catastróficas que estas personas prevén que se producirán al no consumarse determinados actos.

- A pesar de ser conscientes, en muchos casos, del carácter irracional de sus manías, los afectados no pueden evitar llevarlas a cabo, porque de este modo calman en primera instancia su angustia. A menudo, el hecho de resistirse a sus impulsos no hace más que agravar su obsesión.

Aunque no se disponen de estudios precisos que determinen la prevalecencia de este trastorno, sí se sabe que éste afecta más a las mujeres que a los hombres. También se ha comprobado que los primeros indicios acostumbran a mostrarse entre los 18 y los 25 años y que la enfermedad puede mantenerse a lo largo de toda la vida.

Entre las causas que lo provocan se encuentran la falta de afecto o posibles episodios de estrés, pero existen también muchos factores culturales que ayudan a desencadenar el problema. Así, por ejemplo, en el caso de las mujeres, parece claro que la educación tradicional, orientada hacia la limpieza y el mantenimiento del hogar, ha influido mucho en el desarrollo de este tipo de trastornos. Parece evidente, por lo tanto, que el trastorno tiene un origen fundamentalmente cultural y de aprendizaje. Desde el punto de vista genético, no se ha encontrado hasta el momento ningún condicionante decisivo.

El tratamiento acostumbra a ser complicado, al no existir, en la mayoría de los casos, la voluntad de colaboración por parte del paciente. En ISEP Clínic, estos pacientes son tratados desde la terapia cognitiva, a través de la aplicación de técnicas de control de la ansiedad y la exposición a las compulsiones o rituales obsesivos. De este modo, se consigue retardar su aparición y romper con el círculo vicioso creado. También se enseñan a los pacientes técnicas de relajación y de reducción del estrés. Con este tratamiento, la mejora de la sintomatología suele conseguirse entre un 70% y un 95% de los casos.

Ferran Martínez
Psicólogo de ISEP Clínic Castelló



No sé a dónde me puede llevar esta investigación, y cómo podrá desarrollarse el proyecto en base a ésto pero sé que todo va a irse dando al pasar del tiempo. Y que si hay un material con el cual trabajar.


sábado, 4 de octubre de 2008

ejercicio 1: 3 imágenes

Bueno yo al ver las 3 imágenes en blanco y negro, las describí, cada una por separado, y luego de eso con lo que me trasmitían las imágenes hice 3 personalidades de cada imagen:
Imagen 1:
Muchacho con lentes, franela y blue jeans, parado casa de perfil, con un edificio o pared hecha de láminas horizontales, viendo hacia el lado derecho algo que no se ve, y en otra dirección como un local cerrado. El personaje parece pensativo, como buscando algo en un lugar bastante solo y oscuro, algo como que no sabe ni que es.

Imagen 2:
Fondo negro, totalmente plano, con 4 piezas de cristal:
1- Copa corta (como de vino)
2- Copa Larga (como de champaña)
3- Vaso corto (como de shot)
4- Copa más pequeña (como de digestivo)
Estas piezas no están sobre una superficie, están como en el aire, y los brillos de las copas son prácticamente lo que las define.

Imagen 3:
Muro de ladrillos, ya de hace mucho tiempo (lo digo por su desgaste), faltan algunos, y ya tienen maticas que nacen de las separaciones entre los ladrillos, se ven las sombras de éstas sobre la pared.

Personaje imagen 1:
Oscuro, solitario, en búsqueda de una personalidad propia, abierto a nuevas ideas, pero muy tímido, no ha tenido muchas vivencias por miedo, y por esa misma soledad.

Personaje imagen2:
Muy clásico, con mucha persolidad, extrovertido, con mucha clase, pero sin ser arrogante, con mucha frescura. brillo en los ojos.

Personaje imagen3:
Sabio, mayor, con una vida pasada muy rica en eventos, buenos y malos, tranquilo, disfruta de la vida y de los que lo rodean.